RSS

La Gitanilla

11 Sep

Maravillosamente danzaba Los diamantes

negros  de sus pupilas vertían su destello;

era bello su rostro, era un rostro tan bello

como el de las gitanas de Miguel de Cervantes.

 

Ornábase con rojos claveles detonantes

la redondez oscura del casco del cabello,

y la cabeza, firme sobre el bronce del cuello,

tenía la pátina de las hojas errantes.

 

Las guitarras decían en sus cuerdas sonoras

las vagas aventuras  y las errantes horas;

volaban los fandangos, daba el clavel fragancia;

 

la gitana, embriagada de lujuria y cariño,

sintió como caía dentro de su corpiño

el bello luís de oro del artista de Francia.        Rubén Dario.

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en 11 de septiembre de 2012 en Rima y compás

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: